“Me siento muy feliz y sé que puedo lograr aún más”

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LUIS JOSÉ

32 años - Bajó: 38kg

Los resultados varían, dependiendo del metabolismo de cada persona

Hola, mi nombre es Luis José. En mi caso siempre fui gordo desde que tengo uso de razón, hubo un corto período de mi vida en que perdí peso cuando tenía como 9 años, pero luego volví a engordar.

Mis padres tenían sus kilos de más, pero nunca fueron obesos; mis hermanos eran delgados y siempre hicieron mucho ejercicio, algo que yo no hacía porque estaba acomplejado por mi peso y porque siempre me hacían bullying. Por alguna razón por muchos años me resigné a ser el gordo de la familia.

Por otro lado desde muy pequeño padecí asma y utilizaba medicamentos que influyeron en mi incremento de peso, cada día que pasaba pesaba más y el que me diera una crisis me asustaba, por ello tampoco era muy activo físicamente, me daba miedo ponerme mal.

Crecí acomplejado y por lo mismo mi vida en todos los ámbitos se vio afectada, no pude terminar mi carrera universitaria y seguía engordando, después conocí a mi pareja actual y me enamoré; algo que él después aprovechó para utilizarme y seguirme acomplejando.

Entonces mi vida volvió a decaer porque también me quede sin trabajo y para una persona que no terminó la carrera, y con problemas de sobrepeso, no es fácil encontrar trabajo. Sufrí discriminación por mi apariencia y tuve una depresión muy fuerte que me llevo a estar 3 años sin trabajo.

Algo que marcó para siempre fue que una ocasión acudí a una entrevista de trabajo donde me hicieron sentir peor por ser gordito desde que empecé el proceso, aun así me dejaron continuar y yo por necesidad de tener trabajo soporte que me trataran de esa manera.

Después de haber pasado 2 exámenes y 2 entrevistas más, en la última entrevista la persona que me entrevisto, me dijo: ¨que si yo pensaba que iba a tener el trabajo estaba equivocado porque a una persona como yo no le podían contratar, pues como iban a confiar en una persona que no puede ni controlar lo que traga, como iba a confiar en una persona que no puede ser responsable de sí mismo y demás cosas peyorativas”; Salí de ahí con la autoestima por los suelos y muy triste, pues por mi aspecto me estaban negando la oportunidad de tener empleo.

Seguí comiendo y así fue como llegué a pesar 123 kilos, mi ropa ya no me quedaba, solo usaba un pants, pues ya nada me podía poner. Lloraba de desesperación, subir y bajar escaleras era un reto pues sentía que en cualquier momento me iba a faltar el aire y no podría respirar, no podía anudar mis agujetas, mis rodillas me dolían mucho y cualquier esfuerzo que implicara inclinarme hacia que mi cabeza doliera mucho.

Un amigo muy cercano que llegó a verme un día que estuve muy deprimido me comentó que había una doctora que manejaba unos productos que podrían ayudarme. Al inicio no lo creí, y no acudí; tardé tiempo en decidirme, tuve que llegar a la idea del suicidio para darme cuenta que necesitaba ayuda.

Desesperado, saqué mi consulta y fue así que llegue con la Doctora Adriana y me explicó que era posible perder peso y de una forma muy sencilla, fue así como conocí la línea de productos Cambridge e inicié mi tratamiento.

No podía creer que algo tan rico y con sabor a chocolate me estuviera ayudando a bajar de peso, mi familia me ayudó con los gastos de mi tratamiento, pues al verme tan motivado y por primera vez feliz de ver cómo iba perdiendo peso y recuperando mi autoestima fue algo maravilloso.

Esa necesidad de comer y comer en forma desesperada disminuía con el paso de los días, me podía mover, subir y bajar escaleras sin perder el aliento, mi ropa empezaba a quedarme muy floja, mis dolores estaban desapareciendo, mi seguridad crecía y esa sensación de ir a comprar ropa y encontrar tallas para mí fue única.

Mi pareja empezó a valorarme aún más, mis familiares no podían creer que el gordito de siempre estaba logrando su sueño de toda la vida.

Hoy, a 4 meses de haber iniciado el tratamiento que ha cambiado mi vida, me siento muy feliz y sé que puedo lograr aún más, llevo 38 kilos perdidos y recupere mi vida.

A mis 31 años puedo por fin vestir como me gusta; he encontrado trabajo y me siento seguro de mí mismo, es increíble llegar algún lado y que la gente que me conoció me digan que parezco otro y que me veo de mi edad.

Espero que mi testimonio sirva para motivar a otras personas que sufren lo mismo que yo y que conozcan el método que hizo mi sueño posible con Cambridge y una buena asesoría conseguirlo es fácil.

Mereces sentirte bien

Elige un estilo de vida saludable donde aprenderás a comer lo que tu cuerpo necesita, mientras pierdes peso muy rápido.